Después de instalar un pavimento de granito natural, la lluvia, la limpieza o el uso prolongado en exteriores pueden hacer que aparezcan depósitos blancos, marcas claras o cristalizaciones localizadas sobre la piedra, alrededor de las juntas o en los bordes de las losas.
Este fenómeno se conoce generalmente como eflorescencia.
Cuando aparecen estas marcas, suele sospecharse primero del propio granito. Sin embargo, en la práctica las eflorescencias están frecuentemente relacionadas con la humedad de la base, las sustancias solubles de los materiales cementosos y el movimiento del agua dentro de la estructura del pavimento.
Para comprender su origen es necesario seguir la ruta del agua:
¿Por dónde entra? ¿Qué materiales atraviesa? ¿Qué sustancias transporta? ¿Y por dónde vuelve finalmente a salir?
¿Cómo se forman las eflorescencias?
Un pavimento de granito no está formado únicamente por la piedra visible.
Debajo suelen existir materiales de colocación, capas de nivelación y una base. Entre las piezas hay juntas y el pavimento puede conectarse con canales de drenaje, entradas, escalones, registros y zonas ajardinadas.
Cuando el agua de lluvia, de limpieza o la humedad residual de la obra entra en estas capas, puede entrar en contacto con morteros de cemento, materiales de juntas y otras sustancias solubles.
Parte de estas sustancias puede disolverse y desplazarse con el agua.
Cuando la humedad llega a la superficie, a las juntas o a los bordes y se evapora, los materiales disueltos pueden quedar como depósitos blancos.
Por tanto, normalmente se necesitan tres condiciones:
humedad, sustancias solubles y una ruta de migración del agua.
¿Por qué es importante la humedad de la base?
No toda el agua permanece en la superficie.
Una parte puede penetrar a través de juntas, bordes y conexiones con otros elementos.
Si la base dispone de un drenaje adecuado, esta humedad puede salir progresivamente. Si existen puntos bajos o recorridos de drenaje discontinuos, el agua puede permanecer bajo la piedra durante mucho tiempo.
Cuando las eflorescencias aparecen repetidamente, el problema real puede encontrarse debajo del granito.
¿Por qué el mortero puede ser una fuente de sales?
Los sistemas de pavimentación suelen utilizar morteros cementosos, adhesivos y materiales de rejuntado.
En contacto con el agua, algunos de sus componentes solubles pueden disolverse.
El agua transporta estas sustancias hacia la superficie o los bordes.
Cuando se evapora, quedan depósitos claros.
Por ello, un pavimento recién instalado puede parecer completamente limpio y empezar a mostrar marcas blancas después de varios episodios de lluvia.
¿Por qué aparecen frecuentemente junto a las juntas?
Las eflorescencias no siempre se distribuyen uniformemente.
Las juntas, bordes y encuentros constructivos pueden proporcionar rutas más fáciles para el movimiento del agua que el granito denso.
Cuando el agua con sustancias disueltas llega a estos puntos y se evapora, los depósitos tienden a concentrarse allí.
Por eso, la ubicación de las eflorescencias puede ayudar a identificar la dirección de la migración de humedad.
¿Por qué pueden aparecer sin agua estancada visible?
Una superficie puede parecer seca después de la lluvia mientras todavía existe humedad bajo las losas.
Parte del agua puede haber entrado a través de las juntas y permanecer en las capas inferiores.
Por tanto, no basta con preguntar:
“¿Hay agua estancada sobre la superficie?”
También es necesario preguntar:
“¿Dónde termina el agua que entra en la estructura del pavimento?”
Los encuentros complejos requieren especial atención
Entradas de edificios, paredes, escalones, canales de drenaje, registros y límites con zonas verdes pueden crear rutas de humedad más complejas.
Si la impermeabilización, el drenaje o los encuentros constructivos no están correctamente coordinados, el agua puede alcanzar la piedra desde los laterales, la parte posterior o la base.
Estos detalles deben estudiarse durante la fase de diseño de grandes proyectos de granito a medida.
Las losas de gran formato requieren mayor control de la base
Las grandes losas reducen el número de juntas visibles, pero cubren una mayor superficie de la base.
La humedad localizada, el agua atrapada o unas condiciones irregulares del mortero pueden hacer más compleja la migración de humedad.
Por ello, el despiece, las juntas, la base y el drenaje deben diseñarse como un sistema integrado.
¿Los adoquines de granito también pueden presentar eflorescencias?
Sí. El mecanismo fundamental es similar.
Los adoquines tienen más juntas y, por tanto, más rutas posibles para el movimiento del agua.
Si la base permanece húmeda y el agua entra en contacto con materiales que contienen sustancias solubles, también pueden aparecer depósitos blancos sobre los adoquines o alrededor de sus juntas.
¿Por qué no basta con limpiar?
Una limpieza adecuada puede mejorar el aspecto, pero no elimina necesariamente la causa.
Si la base sigue húmeda o el agua continúa sin una ruta de drenaje eficaz, las eflorescencias pueden reaparecer.
Deben revisarse las fuentes de humedad, juntas, pendientes, base y detalles constructivos.
Los limpiadores fuertemente ácidos o alcalinos no deben utilizarse sin comprobar previamente su compatibilidad con el granito y su acabado superficial.
El control de las eflorescencias comienza con todo el sistema de pavimentación
La prevención eficaz comienza durante el diseño y la instalación.
La superficie necesita pendientes continuas, el agua que penetra en las capas inferiores debe disponer de una salida y los encuentros complejos deben diseñarse teniendo en cuenta las posibles rutas de humedad.
La pregunta principal no es simplemente:
“¿Cómo eliminamos los depósitos blancos?”
sino:
“¿Por qué el agua que contiene sustancias solubles llega repetidamente a este punto?”



